El silencio del segundo piso
Concurso Gigantes de la Lengua 2025 Mención en categoría Narrativa Autores: Zoe Ábalos y C...
27 DE marzo DE 2026
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27 DE marzo, 2026
Concurso Gigantes de la Lengua 2025
Mención en categoría: Divulgación
Autores: Séptimo 1 del Liceo San Antonio – Salto
A lo largo del tiempo, se ha destacado la importancia de las palabras en el acto
comunicativo. Según el lingüista Umberto Eco, el lenguaje no es solo un medio para transmitir mensajes, sino también un sistema que construye cultura y refleja la identidad de quienes lo utilizan. En este sentido, las palabras que utilizamos todos los días no son solamente para comunicarnos: son también una marca de quiénes somos y cómo nos relacionamos con los demás.
En zonas rurales o alejadas de la urbanización, las palabras adquieren una identidad local más evidente; reflejando tradiciones y contextos familiares. Como sostiene la Real Academia Española (RAE), el vocabulario de una comunidad está en constante cambio y se adapta a sus necesidades y modos de vida.
En este contexto, nos propusimos investigar el vocabulario de estudiantes del liceo rural de San Antonio, ubicado en el kilómetro 13 de la Ruta 31, en la ciudad de Salto, Uruguay. A este centro concurren adolescentes de diversas zonas cercanas (como barrio Albisu, Garibaldi, Parada Viña, Colonia 18 de julio, Laureles, entre otros), que día a día trasladan modos de comunicarse que los identifican.
Metodología
A partir de encuestas generadas en formularios de Google y encuestas mediante la página de Instagram institucional, hemos reunido información entre estudiantes y docentes, buscando reflejar las diferencias existentes entre la ruralidad de los estudiantes y la urbanización de los docentes. A partir de las mismas, se conoció que hay palabras locales que, comúnmente, no aparecen en los diccionarios o que, debido a la falta de vocabulario, aparecen con frecuencia palabras muy generales que, dependiendo de su contexto comunicativo, adquieren diferentes sentidos.
Así, este trabajo de investigación busca visibilizar y apreciar las particularidades del lenguaje rural, entendiendo que las palabras no solo comunican, sino que también construyen identidad.
La encuesta digital fue contestada por 45 estudiantes y 35 docentes de la institución. Los resultados obtenidos nos han permitido reconocer rasgos de la identidad específica de esta zona rural. Algunas de las palabras resultan cercanas y cotidianas para las personas del pueblo, pero generan interés e incertidumbre en personas ajenas a él.
Interrogantes de investigación:
Una de las preguntas de la encuesta a estudiantes mencionaba “¿Qué palabra dijiste alguna vez y alguien que no es del pueblo no entendió?”, el 51% respondió la palabra “Bigueño”, seguido por un 13% de “tomasopa”. En cuanto al primer término mencionado, los estudiantes explican que se utiliza para referirse a algo “grande”, “enorme”, por ejemplo “Bigueño 7 saqué en el escrito”. En cuanto al segundo término, aclararon que se trata de un apodo afectuoso y gracioso para el nombre del propio “Tomás”.
Una interrogante similar fue realizada a docentes que respondieron en semejanza, compartiendo la palabra “bigueño” como una que no conocían y la escucharon por primera vez en el liceo, obteniendo un primer lugar con un 60%. Seguido por términos parecidos a los empleados por los estudiantes, tales como, “flama”, “cheto”, “vpi” y “que rata”. Esto último sucede frecuentemente entre adolescentes, quienes suelen crear códigos propios como una forma de identidad y pertenencia. Según un artículo publicado en Infobae (2023), estas expresiones no solo cumplen una función comunicativa, sino también social y afectiva, ya que permiten reforzar vínculos y diferenciarse de otras generaciones.
En esta misma línea, ante la pregunta “¿Qué palabra que solés usar en la cotidianeidad o en liceos urbanos, pensás que puede sonar extraña en el entorno rural?” aparecieron términos vinculados a lo académico y técnico, como “jurisprudencia”, “jurídico” o “temporalidad”. Los mismos docentes señalaron que, si bien estas expresiones forman parte de su formación, muchas veces resultan complejas para los estudiantes en general. Otros ejemplos mencionados fueron “subrepticiamente”, “citadino”, “observatorio astronómico”, así como expresiones de uso más formal como “constante”, “invariable” y “proporcionalidad”, en su mayoría términos relacionados con el área de formación de cada docente.
En contraposición, cuando se consultó a los estudiantes sobre algunas de las palabras que usaban habitualmente entre sus pares, las respuestas fueron muy distintas, predominando expresiones del habla cotidiana, tales como: “coso” (que aparece en gran parte de las respuestas con un 80%), “ahre”, “changa”, “tamo”, “ta loko” o incluso varias expresiones locales inventadas como “nadaqueveriento” o “tangereto”. Estas respuestas muestran que, mientras los docentes reconocen la dificultad de términos técnicos, los estudiantes señalan expresiones coloquiales del momento, muchas veces propias de la etapa adolescente o del entorno inmediato, tal como se mencionó anteriormente.
Conclusión
En este artículo divulgativo, hemos explorado la relación compleja entre el lenguaje y la identidad del pueblo de San Antonio, Salto, Uruguay. A través de la historia y la cultura de esta comunidad, hemos visto cómo el lenguaje juega un papel fundamental en la construcción y el mantenimiento de la identidad colectiva.
El lenguaje no solo es un medio de comunicación, sino también un reflejo de la historia, la cultura y los valores de un pueblo. En el caso de San Antonio, el lenguaje ha sido un elemento clave en la preservación de la identidad y la tradición. La forma en que se habla, se escribe y se comunica en esta comunidad es un aspecto integral de su identidad y su sentido de pertenencia.
La importancia del lenguaje en la identidad del pueblo de San Antonio se refleja en la forma en que se utiliza el lenguaje para contar historias, transmitir tradiciones y expresar emociones. El lenguaje es un vehículo para la transmisión de la cultura y la historia de la comunidad y, su preservación, es fundamental para mantener viva la identidad del pueblo.
Sin embargo, también es importante reconocer que el lenguaje es un elemento dinámico y en constante evolución. La globalización y la tecnología han cambiado la forma en que nos comunicamos y han introducido nuevos desafíos para la preservación del lenguaje y la identidad cultural. Por esto último, se espera que la siguiente investigación tenga un alcance mayor, explorando cómo las palabras y el vocabulario en sí, cambia de generación en generación.