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Categoría científica
Por Sexto año A. Escuela N°4. Florida.Maestra Ana Laura Cruz Laitano.
El consumo de bebidas llamadas energizantes ha aumentado notablemente en estos últimos años pasando de un 39% en el año 2018 a un 54% en 2021, datos extraídos de la IX ENCUESTA NACIONAL SOBRE CONSUMO DE DROGAS EN ESTUDIANTES DE ENSEÑANZA MEDIA (2022). Este incremento abarca una dimensión mundial. A partir de estas evidencias surgen algunas interrogantes ¿Estas bebidas son realmente energizantes? ¿Sabemos lo que consumimos?
En un encuentro con la nutricionista Angela Gabard, abordando la temática de los alimentos ultraprocesados y el etiquetado frontal, surge la inquietud sobre estas bebidas y, de forma contundente, ella afirma que no son consideradas alimentos. Esto generó polémica y, a su vez, preocupación. En edad escolar varios estudiantes consumen las mismas con mayor o menor frecuencia. Así surge la pregunta de si conocen la real composición del contenido de estas latas que son consumidas en el entorno. La primera conclusión que se extrae es que son llamadas energizantes pero que en términos reales son estimulantes. La equivalencia de una lata de estas bebidas es igual a tres tazas de café y 50 gramos de azúcar (siendo esta la ingesta máxima de dos días), una combinación explosiva como fue mencionada en algunos materiales explorados.Según la nutricionista no existe la necesidad de consumo de las mismas reparando siempre en tener buenos hábitos de sueño (respetando nuestro reloj biológico y cronotipo) y una alimentación adecuada para obtener un sueño reparador y realizar las actividades diarias.
En el INFORME DE INVESTIGACIÓN 2022 que realiza el estudio en la enseñanza media se hace énfasis en la combinación de estas bebidas con alcohol, siendo esto un determinante de alerta para todos los adolescentes que comienzan a vincularse con el mismo, ya que el efecto depresor del alcohol pasa desapercibido al encontrar en el mismo organismo el estimulante mencionado. También se hace referencia a los perjuicios y riesgos en la salud actual de quien las consume , a corto o mediano plazo, ya que los individuos tendrían una prevalencia a ser dependientes de otras sustancias en el futuro.
Estas latas se encuentran disponibles en todas las góndolas de los comercios y son de venta libre. Poseen mensajes sutiles incitando su consumo ya que son muy llamativas, coloridas , poseen texturas y algunas promueven en sus leyendas a “sacrificar horas de sueño por una pasión” , otras “ te llevan al paraíso” u otras aseguran que “le encanta a los chicos cool”. Durante el mes de junio del corriente año ingresó a la Cámara de Diputados en COMISIÓN DE SALUD PÚBLICA Y ASISTENCIA SOCIAL un proyecto de ley denominado Bebidas energizantes en el que se argumenta la prohibición de la venta y expendio a menores de 18 años de las denominadas bebidas.
En el artículo : Las etiquetas de advertencia sobre cafeína pueden aumentar la intención de los adultos jóvenes de comprar bebidas energéticas realizado por Gastón Ares, Matías Torres, Leandro Machín y Lucía Antúnez hay tres líneas de preocupación, ya que el consumo conjunto con alcohol disminuiría la percepción de la cantidad que se está consumiendo, también son la posible puerta de entrada a otras ingestas o generar dependencias en el futuro y una preocupación más sobre el consumo de cafeína per se. Dentro del etiquetado frontal existe el octógono que indica exceso de azúcar, en nuestra reglamentación vigente, pero no hay reglamentación ni percepción de riesgo de la ingesta de cafeína. En el mismo se expone que al explorar en redes tras un anuncio , adultos jóvenes de entre 18 y 30 años, 255 personas de esa edad se pusieron en situación de decidir entre dos latas en las que estaban presente el octógono de exceso de azúcar y en otro el de contiene cafeína. La limitante en la elección fue el alto contenido de azúcar y aparentemente el octógono de advertencia de contener cafeína no desestimuló la compra y hasta podría haber actuado como motivador. La investigación del mismo equipo que analizó la eficacia de los octógonos de exceso de azúcar, grasas y sodio apunta a que un octógono que indique su contenido de cafeína, lejos de reducir la intención de compra, podría inclinar a los consumidores hacia aquellas marcas que lo incluyan. Cabe destacar que en sus versiones sin azúcar no poseen ninguna advertencia de etiquetado frontal-
INVESTIGACIÓN
¿En qué medida se tiene conocimiento de lo que se consume al ingerir bebidas energizantes y qué tan frecuente es su consumo en 5to y 6to año de la escuela Nº4 de Florida? El objetivo principal es indagar la frecuencia de consumo, los motivos por las que se ingieren y si conocen sus composición leyendo las etiquetas y los ingredientes.
En la investigación realizada en formularios de Google , de 104 estudiantes de quinto y sexto año escolar, 68 respondieron haber consumido, aunque sea una vez, una de estas bebidas. De las 68 respuestas afirmativas , 39,7% de ellos los consume a diario, de forma semanal o mensualmente, 66,7% estudiantes aseguran que les gusta el sabor de las mismas, 41,2% de los consumidores asumieron desconocer por completo lo que estaban ingiriendo. De los estudiantes que no consumían 34,9% contestaron que no le permitían la ingesta en su familia.
A partir de ese punto, se decidió volcar lo que se había investigado en presentaciones para los estudiantes encuestados y la comunidad. Se realizaron presentaciones digitales con trivias para finalizar con el propósito de dar a conocer el real contenido de las latas. Existe una necesidad de cuestionar esa visión de bebidas inofensivas y los posibles efectos adversos en el presente y en el futuro.
Se realizaron nuevas encuestas después de los encuentros y reconocemos que hay un alto número de estudiantes que piensan antes de tomar una bebida energizante. De todos modos, es alto el porcentaje que asegura que la va a ingerir de todas maneras. Se resalta el resultado,como muy positivo, del alto porcentaje de aquellos estudiantes que comenzaron a leer las etiquetas y los ingredientes de los productos consumidos.
CONCLUSIÓN
Las llamadas bebidas energizantes se encuentran al alcance de nuestra mano y son visiblemente muy llamativas y aparentemente inofensivas pero en realidad son un combo explosivo que, generalmente, equivale a tres tazas de café, 50 gramos de azúcar y otros ingredientes estimulantes. Es de vital importancia ser consumidores responsables y críticos conociendo desde edades tempranas lo que ingieren y puedan reflexionar a la hora de tomar decisiones.